martes, 13 de mayo de 2008

Racing 1- Alvarado 0

LO PARÓ EN SECO
El envión ganador de Alvarado se detuvo: cayó como visitante ante Racing de Olavarría por 1 a 0, en el tercer partido del cuadrangular final del Torneo Argentino B que se llevó a cabo en el Estadio “José Buglione Martinese”. El único gol del encuentro lo anotó Walter Linares, casi desde el vestuario, a los 2 minutos. Con eso le alcanzó al local.
Por Sebastian Lisiecki
sebastian_lisiecki@hotmail.com
Enviado especial a Olavarría

No fue el mismo Alvarado que se vio en Bahía Blanca y el miércoles en el José María Minella ante Deportivo Madryn. Seguramente, mucho tuvo que ver el tempranero gol de Racing para que el conjunto de Marcelo Philipp tuviera que cambiar el rol y jugar, no solo contra el rival sino también contra su propia desesperación y fastidio por no encontrarse cómodo en una cancha en muy mal estado y ante un equipo que hizo tiempo desde los 4’ de la primera etapa.
El arranque parecía que iba a mostrar el mismo “Torito” que se llevó por delante a Madryn y salió a buscar el gol desde el vestuario. Apenas habían pasado 25”, cuando Fernando Telechea le ganó las espaldas a Di Pangrazio, pero no se pudo acomodar y remato desviado. Poco tardo Racing en responder y de la forma que más rédito le dio: con la pelota parada.
A los 3’, Carlos Robledo ejecutó un tiro libre en posición de 8, la pelota cayó entre el punto del penal y el área chica, Walter Linares casi arrojándose en “palomita”, cabeceó para acomodarla junto al palo izquierdo de Gatti que nada pudo hacer y marcar el 1 a 0. El juego cambió por completo. Porque el local que estaba obligado a ganar para seguir con aspiraciones, ya había logrado el primer objetivo y sacaba ventaja. Y porque el “Torito”, que se conformaba con un empate, tenía que hacer el desgaste e ir a dar vuelta el resultado.
Con superioridad numérica en la mitad de la cancha, aprovechando que Ezequiel Ceballos llevaba a Verón cerca de los centrales, Alvarado comenzó a adueñarse de la pelota y se acercaba con peligro. A los 7’, Esteban Rivas la tiró larga ante la marca de Di Pangrazio, le ganó en velocidad y cuando quedó cara a cara con Ibarra no le pudo dar dirección y disparó al cuerpo del arquero que amortiguó con las piernas. La pelota siguió rumbo al arco, pero sin fuerza y Prendel llegó justo para despejar sobre la línea cuando era el empate.
Seguía mejor el equipo de Philipp que presionaba y no dejaba agarrar la pelota a Linares, Robledo y Rodas, los únicos capaces de generar fútbol en el local. Todo lo contrario del otro lado, donde Ceballos se movía por todo el frente de ataque y alternaba posiciones continuamente con Rivas y Telechea. A los 17’ lo tuvo Villar, apareciendo por el medio, pero le quedó para la derecha y la tiró por arriba. Dos minutos más tarde, hubo una jugada clave. “Trapito” peleó una pelota con Prendel, quedó tirado y enseguida se vieron los gestos de “no va más”. El desplazamiento de su codo derecho, lo sacó del partido al enganche y adentro Fernando Cobián, única variante ofensiva que había en el banco.
Enseguida lo pudo empatar Alvarado en una jugada preparada y que le ha dado resultados. Gáspari mandó un centro largo, desde un lateral, Telechea acomodó el cuerpo, le ganó a la defensa y cuando quiso definir se encontró con la rápida salida del arquero Ibarra para tapar. Racing nada. Otra buena decisión en una pelota parada casi le da la oportunidad de estirar la ventaja. En vez de tirarla al área por arriba, Robledo buscó a Sampaoli, que giró y mandó el centro bajo para Groothuis que llegó desacomodado de frente al arco y no pudo rematar.
Las últimas dos del primer tiempo fueron de Cobián. En la primera, el ex Almagro le ganó a Di Pangrazio, pero ante la salida de Ibarra la punteó y se fue por arriba. En la última, cuando se moría la primera parte, a los 48’. Gáspari se apuró en un lateral, la tiró larga y el 16 quiso definir fuerte, al primer palo, pero no tuvo dirección.
Se fue la inicial con un Alvarado con muchas ganas, poco fútbol y demasiados nervios. La continua demora de los jugadores locales para ejecutar cada tiro libre, lateral o cualquier pelota detenida, la decisión de los chicos alcanzapelotas (obviamente mandados por alguien) de tomar sol contra los carteles, en vez de hacer su “trabajo” y algunos fallos por lo menos dudosos del árbitro Marconi, terminaron por sacar de juego a los marplatenses.
Para la segunda mitad se esperaba un Alvarado a todo o nada. Con actitud y fútbol para intentar pasar por arriba a su rival y llegar al empate, pero no sucedió. Antes del minuto, incluso, Racing pudo ampliar la ventaja con una corrida de Serial por derecha, centro al medio que sobró a Gatti y Sampaoli que, increíblemente, se frenó cuando tenía que dar dos pasos para empujarla en la boca del arco.
El conjunto de Marcelo Philipp iba con todo en busca de la igualdad, pero todo se disolvía en centros y pelotazos intrascendentes. Cobián no pudo ser la manija, Rivas corrió y luchó más de lo que pudo jugar y Telechea se fastidió porque no le salían las cosas y el árbitro no le marcaba faltas que, a su entender, recibía. Todo lo que podía lograr, era gracias al despliegue de Pablo Villar o laterales-centros de Gáspari. En el medio. Atrás no sufrió, y en el medio fue una pelea constante de García Lorenzo y Gonzalo Sánchez con los volantes “chairas”.
La jugada más clara del complemento para Alvarado estuvo en los pies de Esteban Rivas, que se encontró solo ante Ibarra, luego de algunos rebotes y que Cobián haya metido la pelota en el área, pero no pudo pararla, definió de primera, cayéndose y el balón se fue desviado.
La expulsión de Villar, por doble amarilla, tras una fuerte infracción sobre Darío Santellán, oscureció aún más el panorama del conjunto de Philipp, que hizo ingresar a Diego Ortiz por Cobián para acomodar el medio y apostar a alguna “corajeada” de los puntas.
Racing pudo definir el partido con un corner de Robledo que Serial solo en el punto del penal remató bajo y fuerte, pero salió al medio y respondió bien Gatti. No quedaba mucho más, Alvarado se reducía a pelotas aéreas que pudieran complicar a la defensa local que en ese aspecto no falló. El cambio de Walter Romano (defensor) por Telechea (delantero) no se entendió desde lo futbolístico, pero sí pensando en el próximo partido y en los nervios del balcarceño que podría haber sido expulsado.
La última pelota del partido cayó en el área local, con todo Alvarado metido, buscando el empate. El envío fue rechazado por la defensa, el rebote le quedó a Gustavo Gatti que fue por la heroica y casi le sale. Remató fuerte, de derecha, pero se perdió por encima del travesaño de Ibarra.
Terminó el partido y se fue la ilusión de acariciar la clasificación en Olavarría. Quedó la bronca de haber perdido contra un equipo inferior, que apostó a la pelota parada y después supo contrarrestar la delantera de Alvarado, que atraviesa un gran momento. El domingo, en el José María Minella, habrá revancha. Es primordial conseguir una victoria. Para seguir arriba, para seguir soñando, y para sacar todas las dudas, en caso que exista igualdad de puntos contra el rival de esta tarde.

Síntesis
Racing (Olavarría) (1):
Maximiliano Ibarra; Emiliano Prendel, Cristian Di Pangrazio y Ariel Groothuis; Darío Santellán, Diego Verón, Walter Linares y Carlos Robledo; Adrián Rodas; Leonardo Sampaoli y Carlos Serial. DT: Rodolfo Bertolotto.

Alvarado (0): Gustavo Gatti; Martín Quiles, Mario Cambi y Gustavo Cardarelli; Juan Gáspari, Gonzalo Sánchez, David García Lorenzo y Pablo Villar; Ezequiel Ceballos; Esteban Rivas y Fernando Telechea. DT: Marcelo Philipp.
Goles: 3’PT Walter Linares (R)
Cambios: 19’PT Fernando Cobián por Ceballos (A), 26’ST Leonardo Vitale por Rodas (R), 28’ST Carlos Tavare por Sampaoli (R) y Diego Ortiz por Cobián (A), 36’ST Walter Romano por Telechea (A) y 47’ST Daniel Sánchez por Santellán (R).
Incidencias: 22’ST expulsado Pablo Villar (A)
Árbitro: Fernando Marconi, de San Nicolás.
Estadio: “José Buglione Martinese”.

Rompecabezas
Mucho trabajo tendrá Marcelo Philipp para armar el equipo que recibirá el domingo a Racing de Olavarría en el Minella. Para ese encuentro, no podrá contar con Pablo Villar que fue expulsado ni con Fernando Cobián (reemplazante natural del anterior), por haber llegado al límite de las cinco amonestaciones. Además, habrá que aguardar la recuperación de Ezequiel Ceballos que sufrió la luxación del codo derecho y se retiró del estadio con el brazo inmovilizado.
Antes de partir hacia Buenos Aires, en un auto particular junto a Cambi y Cobián, “Trapito” habló con Deporte Marplatense y dijo que “me duele bastante la zona. Se me salió el codo, pero cuando iba en la camilla me lo acomodaron enseguida. Quise volver a entrar, pero el dolor no me dejó. Ahora voy a Buenos Aires y allá me voy a hacer ver, pero estoy tranquilo porque no hay nada roto. Creo que para el domingo voy a llegar, aunque hay que esperar y ver como va pasando la semana”, explicó el talentoso enganche.
No solo se llevó una derrota Alvarado del “Buglione Martinese”, sino que también se tendrá que privar de ver, otra vez, al once ideal de Philipp. Que venía tranquilo, con todo definido y ahora tendrá que rearmar el rompecabezas que dejó esta derrota por 1 a 0 ante Racing.

Fuente:http://www.deportemarplatense.com.ar

Racing madrugó con un gol de Linares y después lo defendió con el corazón
El gol llegó en el primer ataque del mediodía; después le cedió la iniciativa a los marplatenses, que pudieron empatar antes de descanso. En los segundos 45' no pasó sobresaltos. Su rival perdió para la revancha del próximo fin de semana a Villar (expulsado), Cobián (5 amarillas) y tal vez a Ceballos, que sufrió una lesión en un codo.
Daniel
Lovanodlovano@elpopular.com.ar

Los equipos grandes, que tienen camisetas respetadas, que van construyendo su mística con el correr de los partidos y los campeonatos ganan partidos como el que ganó Racing ayer, entre el mediodía y las primeras horas de la tarde. Hizo el gol, tuvo que sufrir bastante en la media hora siguiente, pero lo defendió en cada pelota dividida con el corazón y llegó al final sin grandes sobresaltos.
Racing recibió al cuco de la Zona "D". Al que había vapuleado como visitante a Bella Vista en la primera fecha y se había sacado de encima con mucha comodidad a Deportivo Madryn en la segunda; al tiene muy buenos jugadores y está atravesando su mejor momento deportivo en la última década.
Pero Alvarado también jugó sabiendo que enfrentaba a un rival que en su cancha, y lo dice esta pequeña gran historia que lleva seis años, no admite parangones con Bella Vista ni Deportivo Madryn.
Por ahí quizás se entiende que en los últimos 20' Marcelo Philipp haya optado por mantener la derrota por la mínima cifra antes que arriesgarse a un mal mayor con un poco más de audacia. Así se interpreta con los cambios que ensayó.
Los partidos, más allá de las estrategias y los estados de ánimo, se ganan con goles y Racing esta vez metió un pleno en el primer ataque. Robledo imitó a Matías Abelairas en una pelota parada ejecutada desde la derecha, sacó el zurdazo pasado, Walter Linares apareció por atrás de todos y agachándose impactó la pelota, que se la metió cruzada y allá abajo.
Racing no pudo controlar el partido porque no consiguió manejar la pelota. Se equivocaba mucho en los pases, perdió ante la primera insinuación de presión, tomaba decisiones equivocadas y a partir de esos errores Alvarado estuvo muy cerca del empate.
Sufría Racing cuando perdía la pelota y le ganaban la espalda a Robledo, quedaba demasiado ancho el terreno para Prendel - Di Pangrazio - Groothuis.
En una pelota perdida por Groothuis sobre la izquierda, casi en la mitad de la cancha, Rivas se escapó solo (no hubo cobertura), definió entre las piernas de Ibarra, pero como la pelota alcanzó a amortiguarse le dio tiempo a Prendel para salvar sobre la línea.
Suena raro, pero la principal arma de Alvarado para inquietar a Racing no partía de los pies sino de las manos, y eran esos laterales de Juan Bautista Gáspari desde la derecha que caían casi en el área chica.
En uno de esos ollazos, Villar mandó a las nubes una pelota que le quedó picando de frente al arco; Telechea desacomodó a Santellán y le permitió a Cobián encarar mano a mano a Ibarra (definió alto) y en el final del primer tiempo capturó otro lateral de Gáspari y le pasó cerca al arco de Ibarra.
Racing aportó otra muy clara. Una pelota parada sobre la izquierda se convirtió en una preciosa jugada colectiva entre Robledo, Linares y Sampaoli, que terminó de un anticipo de Groothuis que no fue gol por muy poco.
En el racconto, después no hubo sustos mayores (el más grande fue una pifia de Groothuis que no pudo conectar Rivas a su espalda), porque Prendel se deglutió a Telechea, el sanjorgeño Rivas quedó atrapado entre los dos más experimentados de la defensa, y Alvarado desnudó que sin Ceballos (se fue a los 20' del primer tiempo con una lesión en un codo) su fútbol adquiere un matiz mucho más opaco.
Porque le faltó ese volumen de juego que sí tuvo frente a Bella Vista, Racing no lo terminó de liquidad, aunque llegó dos veces muy claro con Serial: en la primera se escapó por la derecha y metió un centro que Sampaoli no se atrevió a correr con Gatti descolocado y en la segunda inventó una volea en la medialuna que encontrón una sobria respuesta de ese buen arquero que es Gatti.
Dentro de las áreas no hubo mucho más. En el resto de la cancha Racing jugó como hay que jugar este tipo de partidos cuando la estética se toma el día, con el "Paisano" Santellán como abanderado, y esperó el final para volver a festejar un nuevo triunfo sobre Alvarado. El primero como local en la temporada y en los últimos tres años.
Que le permite ir a Mar del Plata sabiendo que un punto en "La Feliz" lo convertirá en el dueño absoluto de su destino en esta Fase Final.
Fuente:http://www.diarioelpopular.com.ar

No hay comentarios: